Empeines o pitiriasis alba.

Con la llegada del verano, puntual a su cita, como lo hace algunos virus en invierno o las alergias en la primavera, aparecen frecuentemente por la consulta multitud de niños a los que les están comenzando a salir “manchas blancas”, sobre todo por la cara.

La preocupación de los padres es:

Doctor, a mi hijos le están saliendo manchas blancas por la cara.

La abuela dice que son empeines. ¿Eso no serán hongos,verdad?

¿Los habrá pillado en la piscina?¿Se le quitarán?

¿Le tengo que echar alguna crema?”

Aclaremos el tema. Respondamos a las preocupaciones más frecuentes:


¿Qué es la pitiriasis alba?

La pitiriasis alba o dartos más conocida popularmente como empeines o roales es una enfermedad que se caracteriza por la aparición en la piel de manchas “blanquecinas” (a veces con escamas finas) de diferentes tamaños, de formas irregulares y límites bien definidos.

Estas manchas suelen a parecer en cara, cuello, región superior del tronco y raíz de extremidades.

¿Por qué se produce?, ¿es debida a una infección por hongos?

Como estás manchas aparecen en verano se tiende a pensar que se contagian en las piscinas y se producen por gérmenes que “prefieren” la humedad, como los hongos.

Pero, en realidad no es así. La causa no está bien establecida. Se ha relacionado con la dermatitis atópica y la exposición solar. En las zonas donde ha habido algún eccema atópico, cuando en verano reciben mayor radiación solar , no se ponen tan morenas como la piel sana (es como si la melanina de esas zonas “no funcionara”) y es cuando más se notan. Por eso se notan más en los niños más morenos.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento consiste en la aplicación de cremas hidratantes. Raras veces será necesario la aplicación de cremas de corticoides suaves.

Lo que sí es importante es aplicar cremas de protección solar (fotoprotectores).

Pero, ¿esas manchas blancas se quedarán para siempre?

Las lesiones tienden a desaparecer espontáneamente. Conforme se vaya perdiendo el moreno dejará de haber ese contraste y desaparecerán.

Esta enfermedad hay que diferenciarla claramente del vitíligo donde la despigmentación de la piel sí que es definitiva y más marcada.

También hay que diferenciarla de la pitiriasis versicolor (que sí es producida por hongos) donde las manchas de la piel no son sólo blancas sino que tienen diferentes tonalidades.

Si piensas que esta información puede ayudar a otras familias, compártela.

¡¡Dejad que los niños jueguen con niños!!

Me tomo una cerveza y mientras observo la jungla del parque donde están jugando mis hijos.

¡¡Milagro, se han alineado los astros!!

Ahora mismo en un espacio de 300 metros cuadrados lleno de niños no hay ningún padre ni madre helicóptero. Sólo niños.

Sí, sólo niños

Niños que juegan con niños. Niñas que juegan con niñas. Niños que juegan con niñas

Niños que pelean y al momento juegan y niños que juegan y al momento pelean.

Niños mayores con niños pequeños y niños pequeños con niños mayores.

Niños que cantan, niños que bailan, niños que arrollan, niños que se dejan arrollar y niños que no están dispuestos a consentirlo.

Niños más mayores que cuidan de niños más pequeños.

Niños más pequeños que incordian a niños más mayores.

Pero todos parecen entender bien las reglas. La regla es que no existen reglas.

Ellos se entienden.

¡¡No hay adultos!!

¡¡Qué fácil es ser niño cuando no intervienen los adultos!!

El parque sirve para esto: para jugar, para desfogar, para entender cómo es la vida.

Se ven los líderes, se ven los segundones.

Pero todo fluye con mucha naturalidad.

Creo que todos lo están pasando bien, incluso los que de vez en cuando lloran, porque también de vez en cuando ríen y es que así es la vida.

 

Así es la vida. Una veces se gana y otras veces se pierde. Así de fácil, como ellos lo entienden.

¡Cuánto enseña esto!

Ya quisiéramos muchos adultos ser capaces de organizarnos como ellos.

 

¡Camarero, póngame otra cerveza que quiero seguir observando!

 

De tal palo tal astilla…

No hace falta que les digamos nada, ellos están todo el día observándonos. Captan la esencia de cada situación. Aprenden de lo que hacemos y no de lo que decimos.

¿Te acuerdas, mamá, cuando en el desayuno estabas hablando mal de la vecina…?

¿Y ahora me regañas porque no te ha gustado lo que he dicho de la hermana de mi amigo?

 

¿Te acuerdas, papá, cuando esta mañana insultaste a esa señora del coche rojo porque no puso la intermitencia…?

¿Y ahora te enfadas porque yo la seño te ha dicho que he insultado a Pablo en colegio?

 

¿Te acuerdas, mamá, cuando decías que estabas harta del trabajo, que estabas muy cansada, que “el curro era una mierda”?

¿Y ahora no entiendes por qué no quiero ir al colegio?

 

¿Te acuerdas, mamá, cuando estábamos almorzando y estabas hablando con papá de que no te querías ir a cenar con los tíos…?

¿Y ahora me dices que yo tengo que ser amigo de todos los niños de mi clase?

  

No entiendo nada, los padres sois muy complicados, yo sólo quiero parecerme a vosotros, y cuanto más me parezco más os enfadáis.

 

¡Qué cantidad de mensajes contradictorios les damos a nuestros hijos!

¿Cómo no se van a hacer un lío si les pedimos gritando que no griten?

 

Recordad lo que decía Albert Einstein: “Educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única”.

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Tranquila, mamá.

Tranquila mamá.

No todo tengo que aprenderlo hoy.

Me enseñan más tus gestos que tus discursos.

Relájate. No me grites. No te enfades conmigo, ni contigo.

Eres mi madre y yo te quiero.

No te quiero perfecta, te quiero conmigo.

Mañana también podré aprender a hablar en inglés, a tocar el piano, a jugar al tenis…

… pero mañana yo ya no seré un niño.

Mañana podrás fregar esos platos, limpiar la casa, ordenarlo todo…

… pero mañana yo ya no seré un niño.

Siéntate conmigo un momento y acaríciame.

Escúchame. Escucha lo que me preocupa hoy.

No, no es una tontería. Estas son mis preocupaciones.

Sé que estás muy cansada pero necesito contártelo, necesito que me escuches.

Tranquila mamá.

No te quiero perfecta, te quiero conmigo.

 

¡Al agua patos!.. ¡¡Pero con precaución!!

Todos los veranos la misma historia, la maldita misma historia.

El maldito segundo de los que ya he hablado en otros artículos. “¡Si fue un segundo…!”

Es una de as situaciones más dramáticas que existen. Perder a un niño en una zona de recreo.

Nuevamente se trata de una de esas desgracias que uno piensa que nunca le pueden pasar a uno y que, además, tenemos mucha tendencia a la crítica fácil:

Pero cómo pueden esos padres dejar a ese niño solo…”

Daré datos nuevamente para que seamos conscientes de que este problema es más frecuente de lo que, a priori, uno puede pensar.

El ahogamiento es la segunda causa de muerte en los niños entre 1 y 19 años.

En los niños más mayores la causa suele estar relacionada con el inicio de deportes acuáticos que requieren precaución especial (ski acuático, buceo, vela, submarinismo, motos acuáticas,…)

En los adolescentes el alcohol es un factor que hace que “se le pierda el respeto” al agua.

En este artículo haré especial hincapié en las medidas de seguridad en los niños pequeños, en los menores de 5 años.

A estas edades el sitios más frecuente donde se producen los ahogamientos son las piscinas privadas o comunidades privadas para las cuales no hay una legislación obligatoria sobre el vallado de las piscinas.

Quiero destacar que existen algunas circunstancias que hacen especialmente frecuente los ahogamientos:

– Al inicio del verano (mayo-junio), cuando la piscina ya está llena pero aun “no apetece” el baño. O al final del verano (septiembre-octubre) cuando la piscina aun no ha sido vaciada del agua, pero ya a ningún adulto le apetece el baño. En ambas circunstancias no suele haber adultos alrededor de la piscina y el pequeño, con su inagotable curiosidad, cae al agua sin que ningún adulto lo vea.

– Al llegar al sitio de veraneo, mientras los adultos descargan el equipaje, el pequeño con su inagotable curiosidad, explorando el nuevo territorio, cae a una piscina no vallada.

Daré una serie de consejos:

Enseñar a los niños a nadar cuanto antes. Hay estudios que demuestran que el índice ahogamientos es menor cuando se les enseña a los niños a nadar entre 1-4 años.

– En piscinas privadas hacer un vallado completo, de todo el perímetro. La valla debe ser lo suficientemente alta para que un niño no sea capaz de saltarla y lo suficientemente baja (10-12 cm) para evitar que un niño se pueda colar por debajo. Además la vaya no debe impedir la visión de la piscina. ¡No olvidar que las piscinas de chapoteo también hay que vallarlas! Debemos saber que son suficientes pocos centímetros de profundidad para que un niño se ahogue. He visto varios casos ya en mi vida de ahogamientos en bañeritas de bebé. ¡No dejar nunca solo a un bebé en una zona que contenga agua!

– Debe prohibirse que un niño se tire de cabeza sin que un adulto previamente haya comprobado la profundidad de la piscina.

– El desagüe de las piscinas deben tener mecanismos de seguridad (por ejemplo rejillas) que eviten que un niño quede atrapado por succión.

Recordar siempre que NINGUNO DE ESTOS CONSEJOS SUSTITUYE A LA VIGILANCIA DIRECTA DE LOS PADRES O CUIDADORES.

Comparte esta información si piensas que puede ayudar a prevenir accidentes.

¡¡CUIDADO CON LOS PATINETES ELÉCTRICOS!!


Este año el “juguete estrella” de los Reyes Magos fue el patinete eléctrico. Unos días después de la llegada de los Magos de Oriente ya escribí en este post de los peligros que conllevaba el uso de este tipo de juguetes sin las debidas protecciones (casco, muñequeras, coderas y rodilleras). Lo hice porque en una misma guardia hubo que intervenir quirúrgicamente a cuatro niños por caídas de este “juguete”.

Pero en aquel momento todo lo que me encontré fueron fracturas de muñeca.

Con la llegada de las comuniones vuelve a haber un repunte de ventas de estos aparatos y, por tanto, un repunte de accidentes. Pero lo de ayer no fueron solo «simples» fracturas de muñeca…

Balance de la última guardia: entre los cientos de gastroenteritis y toses tuvimos que asistir, por caídas de este «juguete» (si después de lo de ayer se puede seguir llamando así), a tres niños con fractura craneal, con fracturas múltiples mandubulares que requirieron intervención quirúrgica, arrendamiento del pabellón auricular,…

Igual que en otros artículos (uso del tacatá, los castillos hinchables, las zapatillas deportivas con ruedas,…) sólo quiero alertar del peligro que pueden llegar a suponer estos juguetes cuando los utilizamos sin protecciones.

El caso de los patinetes eléctricos es además especialmente peligroso porque algunos modelos de este aparato pueden llegar a alcanzar los 40 km/h y más. Es decir «un motor de alta cilindrada» usado sin protección.

Una vez más con este artículo sólo pretendo concienciar a los padres cuyos niños utilizan patinete eléctrico de que les insistan en que lo hagan con una edad adecuada y con las debidas protecciones.

Comparte esta información y evitarás que más de un niño acabe con la cabeza rota.

¡Muchas gracias, Carles Capdevila!

Cuando este mediodía, mientras tomaba un aperitivo, me ha comentado mi mujer que había fallecido Carles Capdevilla me ha recorrido todo el cuerpo un escalofrío muy desagradable. Ese escalofrío que te recorre cuando sientes la pérdida de alguien que DE VERDAD aprecias.

Hace tiempo que mi mujer me mostró uno de sus monólogos en Barcelona con Gestionando Hijos y me pareció un tipo extraordinario.

Desde entonces lo he escuchado en muchas conferencias y siempre me ha parecido un tipo GENIAL. Es capaz de contar con mucha gracia cómo aplicar el sentido común en la crianza de niños y adolescentes.

Gusta mucho escuchar a una persona que habla desde su experiencia directa, no desde lo que le han contado ni desde lo que ha leído.

Me ha dolido mucho su pérdida porque aunque no tuve la suerte de conocerlo en persona lo he escuchado muchas veces. Casi me parecía de casa. Lo he escuchado muchas conferencias y últimamente lo escuchaba en un programa matinal de la Ser. Me parecía que sabía explicar con mucha gracia cómo afrontar los “problemas” cotidianos de la crianza, esos que muchas veces incluso a los profesionales nos cuesta orientar.

Os dejo aquí el vídeo con el que lo conocí. Creo que además de reíros aprenderéis mucho de relativizar los problemas

Sirva este vídeo como mi pequeño homenaje.

¡Gracias, Carles! ¡Muchas gracias!

¡Muchas gracias por hacernos ver que la crianza es más sencilla de lo que queremos hacerla!

 

¡¡Ya existen escayolas que pueden mojarse!!

He de reconocer que me ha llamado mucho la atención lo que me ha contado hoy compañero de Traumatología y por eso lo comparto con vosotros.

Estábamos hablando de las patologías más frecuentes de nuestras especialidades, del pan nuestro de cada día.

Yo le contaba las mías. En esta fecha: las alergias, las gastroenteritis,…

Él me contaba las suyas. En cualquier época, pero ahora más con el buen tiempo, las fracturas.

Cuando le dicho que me daba mucha pena de los niños que ahora que se acercaba el verano sufrían una fractura y tenían que estar 3-4 semanas con una escayola, sin poder bañarse, incluso sin poder asearse adecuadamente me ha hablado de los yesos waterproof.

¡Vaya descubrimiento! ¡Con las horas de baño que se han perdido por las malditas escayolas!”.

Yo mismo me rompí el pie en verano. Lo que más recuero de aquel verano es el no poder ir a las piscina y cómo picaba la maldita escayola.

Pues resulta que ya existen materiales que se utilizan para inmovilizar las fracturas y ¡pueden mojarse!

Me ha comentado que se puede elegir el color, que son mucho más ligeros (con lo cual los niños pueden mover el miembro “escayolado” con más facilidad), que el picor de la escayola se reduce mucho y sobre todo que ¡¡pueden bañarse!!

Desgraciadamente, aún no está muy extendido su uso, pero aquí en Sevilla tenemos la suerte de ser uno de los sitios pioneros de España donde se están colocando los yesos waterproof.

Os dejo un enlace de su página donde lo explica: 

http://www.orthopediatrica.es/tratamientos/miembro-superior/yesos-waterproof-byorthopediatrica/