¿Qué es mejor, la teta o el bibe?

Vaya por delante que no seré yo quien juzga a una madre por el método de alimentación que sigue.

Tampoco me atreveré a juzgar a ninguna familia si portean a su bebé o lo llevan en un carrito, si son muy hippies o son muy pijos, si hacen BLW o le ofrecen purés, si lo llevan a un colegio público o a un colegio privado …

Ya he hablado en otras ocasiones sobre esto (Puedes leerlo haciendo clic sobre el título de esta entrada: “¿Y tú eres de pecho o de bibe?”).

De la misma manera que se es igual de madre, faltaría más, sea el parto por cesárea o por vía vaginal, sea madre biológica o madre que adopta….

Una vez que he dejado claro que una madre es tan madre tanto si le da el pecho como bibi, haré una serie de comentarios sobre la lactancia materna o artificial.

La lactancia materna no necesita ser defendida. Tomar el pecho es lo que toca una vez que un bebé nace.

De la misma hay que explicarle a una gata que tiene que darle la teta a sus gatitos, ni explicarle a una perra que tiene que darle la teta a sus perritos. No habría que explicarle a una mujer que tiene que darle la teta a sus bebé. Es algo instintivo o, debería ser algo instintivo. Precisamente este creo que es uno de los problemas de la maternidad o la crianza de los humanos, que no nos dejamos llevar por los instintos. Intentamos razonarlo todo. Y hay cosas que no necesitan ser razonadas. Son así porque las leyes de los naturaleza las han hecho así. Lo queramos o no.

Con respecto a los beneficios de la lactancia materna no hace falta que entre en la composición química y biológica de la leche materna. Es la leche de nuestra especie. De la misma manera que no hay que defender que lo normal es que un ternero mame de la vaca o un gatito mame de la gata. Nos llama mucho la atención cuando criamos a un gatito entre una camada de cerditos, o criamos a un conejo entre una camada de perritos. Pues cuando un niño toma leche de fórmula está tomando leche de otra especie. Casi siempre de vaca , aunque puede ser de cabra u otros mamíferos.

Se utiliza la leche de vaca por que es “la más parecida” a la nuestra y la que desde el punto de vista comercial es más rentable.

No hay ningún alimento que haya ido evolucionando y perfeccionando tanto a lo largo de los miles de millones de siglos de historia de la humanidad como la leche materna.

La leche de fórmula se fabrica con leche de vaca a la que se le hacen una serie de modificaciones para que se parezca lo máximo posible a la leche materna.

El hecho de que estén haciendo leches de fórmula “plus”, “forte”,… y “no sé qué cuantas cosas más” hace pensar que las leches anteriores que no eran tan “megasúper” les faltaba algo, ¿no?.

Pero lo que realmente es una pena es que una lactancia materna no se lleve a cabo por un mal asesoramiento. Y esto no es culpa de la madre sino del pediatra o cualquier otro profesional sanitario que se dedique al asesoramiento sobre la lactancia. Además en estas ocasiones el médico queda como un dios y la madre queda frustrada porque a “fracasado” en su intento de lactancia.

Dicho todo esto resumiré diciendo que dar la teta es lo que las leyes de la naturaleza habían diseñado como alimentación de un bebé, pero esto no significa que haya que culpabilizar a una madre por no dar el pecho.

Insisto, casi siempre que una lactancia se interrumpe es por un mal asesoramiento, de lo cual la madre no tiene ninguna culpa.

Cada familia, especialmente la madre (ya que es la que está directamente implicada) debe decidir el método de alimentación que quiere para sus bebés.

Si estás de acuerdo, comparte esta información.

Ya no tienes suficiente leche,… dale a ese niño un bibi.

Ya he hablado en muchas ocasiones en este blog sobre la lactancia y sobre sus falsos mitos.

Ya he quedado claro que, por supuesto, no seré yo quien juzgue a una madre por dar la teta o dar el bibi. Nadie es más madre que nadie por dar teta o dar bibi, de la misma manera que nadie es más madre que nadie por dar a luz por vía vaginal o por cesárea (ya hablaré en otra ocasión largo y tendido sobre esto).

Pero lo que sí me da pena y rabia (o rabia y pena) es que una madre deje el pecho por un mal asesoramiento, más aún si este asesoramiento viene de un sanitario relacionado con el cuidado de los niños.

Lo que hoy quiero aclarar en este artículo es lo que se conoce como la crisis de lactancia de los 3 meses. Si no entendemos bien qué es lo que ocurre, es el momento en el que una gran cantidad de madres abandonan la lactancia pensando que ya “no es suficiente” sólo con el pecho.

Son muchos más los factores hacen que se produzca esta mal llamada crisis de lactancia, pero los tres principales que hacen dudar sobre si la alimentación sólo con teta es suficiente son:

1.- El ritmo de crecimiento a partir de los tres meses cae drásticamente.

2.- El pecho ya no está tan turgente, tan lleno.

3.- El niño ya no pide tan frecuentemente, llora y se enfada al inicio de la toma, esta mucho menos tiempo en el pecho, se distrae mucho mientras hace la toma y, para colmo, hace menos cacas.

 

Todos estos acontecimientos son interpretados por la madre, y toda su “comitiva” (vecinas, suegra, amigas,…) como una falta de producción de leche.

Aclararé, en realidad, a que se deben estos hechos:

 

1.- El ritmo de crecimiento a partir de los tres meses cae drásticamente.

Como ya vimos en le post de los percentiles (podéis repasarlo aquí) el ritmo al cual los bebés ganan peso a partir de los 3 meses cae aproximadamente a la mitad. Es decir, si hasta entonces, ganaba unos 200 gramos por semana, a partir de los 3 meses tardará dos semanas en ganar ese peso. Es decir, que se frene la curva de peso no está indicando que la leche sea insuficiente sino que el bebé ya es más grandecito y es normal que no ponga peso tan rápido.

2.- El pecho ya no está tan turgente, tan lleno.

Afortunadamente, a medida que los meses de lactancia van pasando, la “maquinaria” de la producción de leche se va perfeccionando. Ya no hace falta que los pechos estén cargados de leche sino que la leche se produce mientras el niño mama. Aunque el pecho está flojo, a los pocos segundos o minutos del niño comenzar a mamar la madre se notará la subida de la leche, incluso en el otro pecho.

3.- El niño ya no pide tan frecuentemente, llora y se enfada al inicio de la toma, esta mucho menos tiempo en el pecho, se distrae mucho mientras hace la toma y, para colmo, hace menos cacas.

Si hemos dicho que el ritmo de crecimiento baja prácticamente a la mitad será fácil entender que el niño ya no tiene tantas necesidades calóricas y, por tanto, aguantará más entre toma y toma. Por otro lado, entre que el intestino es más maduro y es capaz de contener durante más tiempo las deposiciones y que las tomas se espacian, parece lógico también que disminuyan el número de deposiciones.

Con respecto a la duración de las tomas, que con esta edad hay veces que no duran más de 3-4 minutos, tengo que decir que a estas alturas de la película la madre pone al niño con gran destreza en le pecho (es capaz de dar de mamar andando o, incluso, bailando), el niño es un gran experto en mamar y además su succión es mucho más vigorosa, siendo capaz de vaciar el pecho en muy pocos minutos.

El que llore al principio de la toma y se enfade está en relación a lo que he comentado de que al perfeccionarse la maquinaria de producción el pecho no está cargado al inicio sino que puede tardar 1-2 minutos en llegar a conseguir la leche, y eso al bebé no le hace mucha gracia. Y el que se distraiga tanto durante la toma es debido a que a esa edad el niño tiene un campo de audición y, sobre todo, de visión más amplio y se distrae con cualquier sonido o con cualquier “mosca” que pase. Por eso muchas veces, a esta edad maman mejor mientras están dormidos.

 

Espero que con esta explicación hayan quedado aclaradas las dudas que hacen dudar a la mayoría de las madres a los 3 meses.

 

A partir de ahora cada una debe decidir cómo quiere alimentar a su bebé y no seré yo quien juzgue esa actitud.

 

Lee y comparte.

¿CUÁNTO ALCOHOL PUEDO BEBER SI ESTOY DANDO EL PECHO?

 

Terreno pantanoso piso hoy.

Estamos en plena Feria de Abril de Sevilla (y en fiesta en muchos otros lugares de España y fuera de España) y la pregunta es obligada ya que el consumo de alcohol lo tenemos muy integrado dentro nuestra cultura, especialmente en fiestas.

Podría acabar muy pronto esta entrada diciendo “No bebas nada de alcohol si estás embaraza o estás dando el pecho, y punto”. A exposición 0, riesgo 0. El único método anticonceptivo seguro es la abstinencia. Se entiende, ¿no?

Pero ya se que esta respuesta no vale, eso ya sé que lo sabéis todos.

Cuando una mamá me hace la pregunta de cuanto alcohol puede beber dando el pecho esta pidiendo que me moje.

Pues bien, me mojo. Pero siempre avalado por lo que las sociedades científicas recomiendan. Aquí no vale con lo de ser un pediatra más o menos permisivo.

 

Hay que considerar que el consumo de alcohol es una cuestión de doble responsabilidad. Por un lado los efectos tóxicos que puede tener el alcohol sobre nuestro organismo y el del bebé y por otro lado saber que, bajo los efectos del alcohol, no somos las personas más indicadas para hacernos responsables del cuidado de nuestros hijos. De igual forma que esta prohibido conducir bajo los efectos del alcohol. Es más difícil “conducir” a un bebé que a un coche.

 

El alcohol es una sustancia nociva dosis dependiente. Me explico: no es lo mismo tomarse una copita vino comiendo que acabar abrazado al camarero cantando la marsellesa después de haber terminado con todas las reservas de vino y de wisky de todos los bares de la zona.

Pero bueno, al grano, a la pregunta que me hacía esa madre con el catavinos en la mano y su bebé en el carro llorando porque quería teta:

Considerando que el tiempo necesario a esperar a amamantar para que el alcohol ingerido de forma ocasional haya desaparecido de leche y sangre depende del peso de la madre (a menos peso, más tiempo) y de la cantidad de alcohol consumido (a más alcohol, más tiempo) y que el peso medio de una mujer es de unos 60 kg las recomendaciones son las siguientes:

  • Puedes beber cerveza 0,0% y sin alcohol (<1%) durante la lactancia sin problema.
  • Si te has tomado una copa de vino (12% de alcohol) o 2-3 cervezas (4,5% de alcohol) espera unas 5 horas para darle el pecho a tu bebé.
  • Si tu plan es entrar en la feria y no soltar el catavinos hasta que te vengas, no sin antes haberte tomado 3 copitas porque hace mucho tiempo que no veías a tus amigas de la infancia, quizás lo más prudente es que dejes a tu bebé al cuidado de otra persona. No vale decir “no, si yo voy bien”. Este probablemente sea un efecto del alcohol en su fase de euforia.

 

Espero que embarazadas, lactantes, padres y madres, niñas y niños, tías y tíos, cuñadas y cuñados, abuelas y abuelos pasen una FELIZ FERIA DE ABRIL y que cada uno se aplique el cuento de cuánto alcohol bebe.

Recordad que el alcohol puede esperar. Al año que viene seguirá habiendo rebujito, cervezas, licores, cubatas,… y tu bebé quizás ya no esté tomando pecho. Disfruta de cada etapa. Todas son maravillosas, pero todas tienen sus pros y sus contras.

Lo dicho, BUENA FERIA, y ¡¡CUIDADO CON EL ALCOHOL!!

 

Si consideras útil esta información, compártela.

 

 

¿Cómo calcular la cantidad de leche ideal?

Doctor, por si eran pocas las dudas que teníamos desde que nació el bebé ahora nos surge una más. Resulta que en el bote de leche pone que a partir del mes el bebé tiene que tomar 120 ml. Con Marina, que cumplió el mes ayer, nos cuesta la misma vida que se lo tome. Los primeros 90 ml los tomá bien pero los últimos 30 ml son una odisea. Rechaza el biberón. Nosotros insistimos. El otro día, por insistir, acabó vomitando y ahora no sabíamos cuánto había vomitado y cuánto más le debíamos dar. ¿Qué debemos hacer en esos casos?”

Mira que me he encontrado que algunos padres traen meticulosamente recogidas las temperaturas de sus niños cuando tienen fiebre en tablas de excel, hasta con representaciones gráficas, pero he de reconocer que que esa situación me superó.

Tuve que responder:

Pues sí, verdaderamente tenemos un problema y muy complejo. Porque todavía lo de que le cueste mucho trabajo tomarse el biberón es cuestión de paciencia pero hay que intentarlo. El problema real es cuando además vómita. Tendré que investigar si existe algún artilugio que sirva para recoger y medir le volumen del vómito para restar y saber cuanto se ha quedado dentro”.

¡¡Por dios, qué estamos haciendo con la crianza!! ¿Qué creemos, que los niños son robots?, ¿que siempre comen a la misma hora y la misma cantidad?

Si somos capaces de cuidar mascotas de distintas especies, ¿por qué nos cuesta tanto criar un niño?

Es tan fácil como darle:

LO QUE QUIERA Y CUANDO QUIERA, es decir, A DEMANDA.

Pero eso de a demanda era para el pecho, ¿no? Los biberones nos han dicho que eran cada 3 horas”.

Pues no, eso de a demanda es tanto para el pecho como para el bibe.

Los fabricantes de leche artificial pretenden conseguir un producto lo más parecido a la leche materna, incluso en las calorías que aporta. Es decir a mismo volumen de leche las calorías son similares.

¿Y si no se despierta por la noche?”

Pues eso, disfrutad y aprovechad para descansar que las “malas noches” vienen solas, no hace falta buscarlas. Y creedme que vendrán y vendrán muchas. De aquí a unos meses vendréis a contarme que a ver qué hacemos para conseguir que el niño no se despierte”.

¿Y si a las dos horas está pidiendo?”

Responderé finamente: pues ajo y agua. Haberlo pensado antes. ¿Habéis visto a alguna

vaca, o gata, o perra, o ciualquier otra madre lactante con un reloj puesto para ver si ya “le toca comer a su cría? Pues eso. Es mucho más fácil de lo que pensamos es sólo INSTINTO. Si el bebé en una toma tiene más hambre y se pega un buen homenje es probable que aguante más tiempo o que en la siguiente toma coma menos, y viceversa, ¿no?

Ea, pues lleváis la fórmula para calcular la leche que debe tomar vuestro bebé:

¡¡A DEMANDA!! Es decir, LO QUE QUIERA Y CUANDO QUIERA.

Tenéis que saber que el instinto más básico que cualquier animal debe satisfacer es el hambre y la sed, que por cierto, para las crías de mamíferos ambas cosas van juntas. Por tanto, tened por seguro que si el bebé tiene hambre “se hará notar”.

Si tu bebé después de la toma se queda dormidito, o al menos tranquilo y va poniendo peso adecuadamente da igual la cantidad de leche que haya tomado.

Comparte esta información y ayudarás a frenar la angustia de muchas familias.

Lo que no te han contado de la lactancia materna.

madre-cansada

 

Que la lactancia materna es lo más natural y que por sí misma es suficientemente completa para cubrir las necesidades nutricionales (y afectivas) de un bebé es evidente. Hay quien se empeña en demostrarlo científicamente pero, siendo más simples, gracias a la lactancia materna han sobrevivido infinidad de generaciones incluso en tiempos muy difíciles.

Ya he escrito varios post sobre los infinitos beneficios de la lactancia materna, pero el tema de hoy es otro: ser madre hoy día no es fácil (ya escribí sobre el coste de la maternidad en este post) y más aun si pretendemos alimentar con lactancia materna exclusivamente.

Las fotos de madres estupendísimas, bien maquilladas y con peinado de peluquería inundan las páginas de revistas o blogs sobre la maternidad pero…

¿Nadie te habló de la inseguridad que genera el no sentir la subida de la leche en las primeras horas tras el parto y que, además,  no paren de comentar “este niño está muerto de hambre”?

¿Nadie te habló del dolor de las grietas en el pezón? ¿Nadie te habló de temer la llegada de la hora de la toma cuando piensas que vas a sentir una puñalada en el mismo pezón?

¿Nadie te habló de que desde el mismo momento del nacimiento tendrías que sentirte responsable principal, y muchas veces única, de la alimentación de tu bebé?

¿Nadie te habló de que justo en el único momento que habías encontrado para ti tendrás que atender, tú y sólo tú, la llamada de ese bebé impaciente? Ya no encontrarás el momento de darte una ducha tranquila, maquillarte tranquila o simplemente echar una cabezadita tranquila.

¿Nadie te habló de que debías despojarte de un plumazo de todo tu pudor y ser capaz de sacar el pecho en cualquier sitio y con cualquier compañía?

¿Nadie te habló de que, además de todo el esfuerzo que estás haciendo, tendrás que aguantar comentarios del tipo “ese niño lo que tiene es vicio, la culpa la tienes tú que lo tienes todo el día enchufado en el pecho”?

¿Nadie te habló del chantaje emocional que te hará tu niño de 2 años cuando te vea amamantar a su recién llegado hermanito?

¿Nadie te habló del dolor que puedes sentir en le pezón cuando tu niño, ya con dientes, sigue mamando y encima te increpen por mantener la lactancia materna?

¿Nadie te habló de que, por intentar mantener la calidad de tu leche, tendrás que renunciar a esos tres cubatas que tanto te apetecen en la boda de tu amiga?

¿Nadie te habló de que si quieres continuar con lactancia materna una vez que te incorpores al trabajo tendrás que utilizar tu periodo de descanso para esconderte en un váter a extraerte la leche y además, serás tachada de “talibana” de la lactancia materna mientras tus compañeras se toman tranquilamente un café?

¿Nadie te habló de que, encima de todo, te sentirías mala-madre en el momento que intentes ir destetando a tu niño?

Si nadie te habló de esto, tengo también que contártelo.

He visto muchas, muchísimas madres disfrutar la lactancia materna, pero esta parte de la lactancia también debe ser contada.

Disfruta, elige libremente. Tu decisión siempre será la más acertada.

“A mi bebé le he notado un bultito en el pecho…”

mastitis3

“Doctor, estoy muy asustada. Anoche al coger a Pepe noté que tenía un bulto en el pecho, debajo del pezón. Eso antes no lo tenía. ¿Debo preocuparme?”

Esta es una situación muy frecuente en la consulta en las revisiones de los primeros meses.

Responderé a las preguntas que me hacéis habitualmente:

.-¿Qué son y a que se deben esos “bultitos” en el pecho?

Ese “bultito” que se toca del tamaño de una lenteja y que se mueve con facilidad son las glándulas mamarias del bebé, que por efecto de las hormonas de la madre, se han desarrollado.

Durante el embarazo, las futuras mamás, sufren una gran cantidad de cambios hormonales algunos de ellos encaminados a prepararlas para su futura etapa, la lactancia.

En los últimos meses de embarazo existe una gran liberación de la hormona prolactina, que se encarga del desarrollo de las glándulas mamarias. Parte de estas hormonas, a través de la placenta, pasan al bebé y, en ocasiones producen el desarrollo de las glándulas mamarias. Puede ser de uno o de los dos pechos y puede ocurrir indistintamente en niños y niñas.

La prolactina provoca el desarrollo de las glándulas mamarias de los bebés.

Algunas veces de manera espontanea, pero sobre todo si tocamos (por la estimulación) llega a salir un líquido a través del pezón que antiguamente llamaban “leche de brujas”.

.-¿Qué debo hacer?

Como os suelo decir en la consulta en este caso lo mejor que podéis hacer es “no hacer”, es decir, no tocar.

Si tocamos continuamente el “bultito” estaremos estimulando la producción de leche (al igual que ocurre con el pecho de las madres) y como el pecho de los bebés no tiene  aun bien desarrollado los conductos por los que se evacua la leche se puede producir mayor inflamación y dolor, llegando a provocar incluso una mastitis.

Por tanto lo mejor es dejar que desaparezca solo. Debemos saber que en ocasiones puede tardar hasta varios meses en desaparecer.

.-Pero si antes no lo tenía, ¿por qué le ha aparecido ahora?

Realmente el desarrollo glandular se produce desde el nacimiento lo que ocurre es que los padres, casi siempre, no se dan cuanta hasta pasados unas semanas.

.-¿Cuándo debo preocuparme?

Si la zona piel del pezón o de alrededor no se pone roja, caliente y si al bebé no le duele y no tiene fiebre no hay por qué preocuparse.

Pero si cualquiera de estos signos aparece conviene consultar al pediatra porque es posible que el bebé esté desarrollando una mastitis, en cuyo caso será necesario el uso de antibióticos.

.-Doctor, me ha contado mi hermana, que a mi sobrino de 13 años también le han notado un bulto en el pecho, ¿es lo mismo?

No exactamente. Probablemente se debe un desarrollo también transitorio de las glándulas mamarias por efecto hormonal que tampoco tiene importancia. Ya desarrollaré esto en otro post.

Comparte esta información y ayudarás a calmar la angustia de muchas familias.

 

El pecho no es sólo alimento.

lactancia materna

La foto que encabeza esta entrada, realizada por Manuel Vilches, pertenece a una exposición de fotos organizada por la Asociación DUBADU junto a la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla.

La encontré buscando imágenes sobre lactancia materna y me pareció tan impactante que cuando la vi tuve un sentimiento muy ambiguo. Por un lado pensé que cualquier comentario que se le añada puede sobrar pero, por otro lado, uno no se puede quedar callado ante una imagen así.

La foto en sí misma es un tratado sobre la lactancia materna, pero no sólo habla de lactancia materna.

La foto muestra (y demuestra) que el pecho no es sólo alimento, es mucho más. Es instinto, es supervivencia, es mucho más. Es vínculo, es seguridad, es protección, es regazo, es… es mucho más. Es entrega, es complicidad, es AMOR, es… es mucho más.

¿Habéis visto cómo se agarra esa criatura al pecho?

Lo agarra fuerte, con intensidad, aferrándose a él como si le fuese la vida en ello (nunca mejor dicho). Es tan suyo como de su madre, es de los dos. A ninguno de los dos le pertenece. A los dos les pertenece.

Pero a su vez lo agarra con delicadeza, con ternura, con respeto, con AMOR.

Dice tanto esa imagen de la maternidad…No sólo de la lactancia.

¿Habéis visto, también, cómo mira esa criatura?

Es una mirada tímida, tierna, retraída, miedosa,… atemorizada, quizás, por el objetivo de la cámara.

Pero a su vez es una mirada fuerte, potente, penetrante,  capaz de atravesar un muro de acero y de hormigón, y desde luego, capaz de atravesar cualquier corazón.

¿Y habéis visto a esa madre?

Sí, no aparece. Sólo se ve un pequeño fragmento de su cuerpo. Apenas se ve un poco del pecho, pero es suficiente para enseñar mucho más. Se pueden intuir muchas cosas. Se ve lucha, entrega, humildad,… y AMOR, mucho AMOR.

Esta fotografía es la expresión de la vida en su estado más natural, más puro. Es nuestra parte animal, nuestra esencia. Somos nosotros mismos antes de que los intereses comerciales nos dominaran. Es la VIDA misma. Es lo que somos cuando nos quitamos los “disfraces”.

Comparte si piensas que una imagen vale más que mil palabras.

Fotodepilalición en el embarazo y la lactancia.

Young woman receiving epilation laser treatment

“Doctor, quería que me aconsejara. Antes de quedarme embarazada me estaba haciendo la depilación laser. Al enterarme que estaba embarazada lo dejé. Quería saber si ahora puedo retomarla. El problema es que estoy dándole el pecho a mi bebé. He escuchado de todo y me da miedo dárselo”.

Ya hablé en otra ocasión sobre otro problema de estética que atormenta a algunas mujeres durante el embarazo, como es el de teñirse el pelo. Podéis leerlo pinchando aquí.

Hoy toca desmontar el falso mito de que no se puede dar el pecho y fotodepilarse.

Si eres de las que no lees los post hasta el final te diré que sí, que sí puedes fotodepilarte y continuar dando el pecho, que no son incompatibles.

Si te gusta saber el por qué de las cosas, comenzamos.

Las esteticistas (no todas, ¿eh?) suelen emplear el argumento de que se producen un gran cambio hormonal en las mujeres durante la lactancia. Realmente no les falta razón. Es cierto que se produce un cambio hormonal en las mujeres lactantes, pero vamos a ver que éste no influye en el crecimiento del vello.

Las hormonas principales de la lactancia son la prolactina y la oxitocina, que se encargan respectivamente de la producción de la leche y de favorecer la eyección de la misma.

Tampoco las hormonas típicamente femeninas, los estrógenos y la progesterona, influyen significativamente en el crecimiento del vello. Estas hormonas se encargan fundamentalmente de regular el ciclo menstrual.

El crecimiento del vello corporal está asociado al nivel de andrógenos (hormonas masculinas), que corresponden a la testosterona, la androsterona y la androstendiona de la mujer. Los niveles más elevados de andrógenos en los hombres hacen que tiendan a tener más vello que las mujeres.

Podemos comprobar, por tanto, que las hormonas responsables del crecimiento del vello, nada tienen que ver con las hormonas involucradas en la lactancia materna.

Además, el láser no “atraviesa” la glándula mamaria y por tanto no puede, de ninguna manera, afectar a la calidad de la leche, ni siquiera aunque se estén depilando la axila o la areola mamaria.

Por tanto, podemos decir que la fotodepilación no interfiere en la lactancia.

 

“Doctor, ¿y durante el embarazo, puedo hacerme la fotodepilación?”

Los láseres  que se utilizan en la fotodepilación penetran entre 4,5 y 5 milímetros como máximo dentro de la piel, por tanto, parece imposible que se produzca afectación del desarrollo embrionario por la fotodepilación.

Pero en este caso, bastaría que algo durante el embarazo no fuese correctamente para que la mamá pudiese martirizarse pensando que puede ser debido a la fotodepilación, sobre todo si la depilación fue en la zona púbica, perineal o abdominal.

En este caso os diré que si te has fotodepilado sin saber que estabas embarazada, no te preocupes, no hay ningún estudio que demuestre la relación del láser de fotodepilación y las anomalías fetales.

Pero si estás embarazada quizás, por tu salud mental, para que no te martirices, lo mejor será elegir otros métodos de depilación durante el embarazo.

Comparte esta información y tranquilizarás a muchas madres que están actualmente embarazadas o lactando.

¿Qué medicamentos se pueden tomar dando el pecho?

farmacos y lactancia

Me duele mucho cuando veo a algunas madres, que después de luchar estoicamente por conseguir establecer una lactancia confortable, y les pregunto:

¿Qué pasa?, ¿Qué tal?, ahora ya sí disfrutando del pecho, ¿verdad?”

Y esa madre, con la cabeza baja, y con dos lagrimones en sus ojos a punto de caer por sus demacradas mejillas:

No, Le quitado el pecho porque me han mandado antibióticos, y me dijo el médico que se lo quitase. ¡Qué rabia, con lo que me había costado evadirme de todos los comentarios de mi suegra, mi vecina, …! ¡Qué rabia, ahora que ya no tenía grietas en los pezones y que había logrado, por fin, disfrutar de la lactancia…! ¡Qué pena! Me da mucha pena pero todo sea por el bien de mi gordito!”

Yo con cara de sorpresa:

“¡Ah!, ¿sí? ¿Se lo has tenido que quitar?, ¿qué antibiótico tan especial te han mandado para no poder dar el pecho?”

Estoy tomando amoxicilina”. Responden como si estuviesen delante de un tribunal acusador.

En este punto tengo que decir que detecto en algunas madres una sensación extraña. Por un lado un sentimiento de culpabilidad por haber quitado el pecho a su bebé cuando empiezan a intuir que no era necesario y, por otro lado, el deseo de que otro profesional vuelva a “autorizar” la lactancia.

Pero lo malo es que, también en este punto, muchas madres ya han tomado la firme decisión de dejar el pecho.

No quiero ni mucho menos hacer sentir culpables a las madres que no dan el pecho. No, no es mi intención. Ninguna mujer es más madre que otra por dar el pecho. Son muchos los motivos y circunstancias  que pueden hacer muy complicada la lactancia materna y hacer que fracase. Mi pena es que el motivo del fracaso de la lactancia materna sea un mal asesoramiento, o un “consejo” de un profesional. Ya os conté en uno de los últimos post cuánto pueden  pesar algunos malos consejos. Lo podéis leer pinchando aquí.

Tengo que decir que muy pocos son los medicamentos que no son compatibles con la lactancia. Desde luego los de uso habitual (paracetemol, ibuprofeno, amoxicilina, omeprazol, prednisolona,…) son todos compatibles con la lactancia ya que o no se excretan por la leche o lo hacen en mínimas cantidades y , por supuesto, los beneficios de la lactancia materna compensan de sobra.

Existen muchos falsos mitos respecto a la lactancia materna (pinchando aquí podéis ver los diez más frecuentes). Que la lactancia materna es incompatible con la toma de medicamentos es uno de ellos. Pero actualmente existen herramientas de uso muy fácil para ver la compatibilidad de un determinado medicamento con la lactancia. Una página web de total fiabilidad y de uso muy fácil es www.e-lactancia.org. En esta web podéis consultar, tanto por nombre comercial como por principio activo, en menos de treinta segundos la compatibilidad de cualquier medicamento con la lactancia.

Comparte esta información con otras madres y contribuirás a que muchas madres no abandonen la lactancia materna por un mal asesoramiento.

¿Cómo conservar y almacenar la leche materna?

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Por si fuera poco el sentimiento de abandono que genera en la madre el tenerse que separar de su bebé para incorporarse al en este momento “maldito trabajo” son infinitas las dudas que surgen en este momento: “¿podré seguir con la lactancia materna al incorporarme al trabajo?”, “¿me rechazará el pecho si prueba el biberón?”, “¿cogerá el biberón cuando yo esté en trabajo?”, “¿y si no lo coge?”, “¿me dolerán muco los pechos en el trabajo si mi bebé en esas horas no mama?”,… y así hasta cien preguntas más.

Además tiene que haber estado haciendo frente a todos los falsos mitos que existen con respecto a la lactancia materna (podéis repasarlos pinchando aquí).

Cuando una por fin, tras haber luchado mucho, y haber convencido al jefe que en su media hora de descanso se va a extraer la leche materna, se da cuanta de que surgen otro mar de dudas respecto a la extracción, transporte y almacenamiento de la leche.

En el post de hoy intentaré dar respuesta a éstas últimas:

1- ¿Durante cuanto tiempo se puede conservar la leche materna?

Se podría afinar mucho más la respuesta pero a groso modo, y de forma general se puede decir que la leche materna se puede conservar:

  • a temperatura ambiente (22 – 24ºC): durante 7 horas.
  • en la nevera (0-4ºC): durante 7 días.
  • en un congelador indutrial (-19ºC): durante 7 meses. En un congelador doméstico (tipo combi): durante 3-4 meses.

2- ¿Se puede congelar la leche que lleva en la nevera uno o dos días?

, aunque lo ideal es congelarla recién extraída tras haberla enfriado.

3- ¿Dónde guardar y trasportar la leche materna si se extrajo fuera de casa?

Lo ideal es conservarla en una nevera con acumuladores de frío, para mantener la cadena del frío. Al llegar a casa pasarla a la nevera e irla utilizando de un día para otro o congelarla si se piensa que va a sobrar.

4- ¿Debo lavarme los pechos antes de cada extracción si pienso conservar la leche extraída?

No, al igual que para dar de mamar basta con una ducha diaria. Sí es recomendable lavarse las manos con agua y jabón antes de manipular la leche o sus recipientes.

5- ¿Cuánta leche guardo en cada envase?

Se recomienda guardar la leche en pequeñas cantidades (90-120 ml) para poder aprovechar mejor la leche congelada y no llenar los envases completamente ya que al congelarse los líquidos aumentan de volumen.

6- ¿Los envases para almacenar la leche deben estar estériles?

No, al igual que los biberones, simplemente deben lavarse con agua caliente y jabón.

7- ¿Cómo descongelo la leche que tengo almacenada?

Podemos hacerlo de dos maneras:

  • lentamente: sacándola a la nevera la noche anterior.
  • rápidamente: colocándola bajo un chorro de agua caliente o en interior de un recipiente que contenga agua caliente.

No debemos utilizar el microondas para descongelar la leche ya que el calentamiento no es uniforme y puede provocar quemaduras.

La leche se la podemos dar al bebé fresquita, a temperatura ambiente o calentita.

8- ¿Puedo volver a congelar la leche descongelada que me sobró?

No, pero puede mantenerse refrigerada durante 24 horas más si no estuvo en contacto con la saliva del bebé.

9- ¿Si la leche huele a rancio al descongelarla debo tirarla?

No hay ningún problema en darle la leche que huele a rancio puesto que no es perjudicial, de hecho, puede ser incluso más digestiva ya que la grasa va parcialmente digerida. El problema es que el bebé suele rechazarla.

Para prevenir que la leche huela y sepa a rancio se debe congelar la leche lo más rápidamente posible tras la extracción.

10- ¿Cuál es la mejor leche materna?

Sin duda la que se toma directamente del pecho, no sólo porque conserva intactas todas sus propiedades nutricionales sino por lo que supone como apego o vínculo dar de mamar.

Con respecto a la leche materna “ordeñada” usar preferiblemente la leche fresca, recién extraída. Si no es posible, la leche refrigerada y, por último, la leche congelada.

Comparte esta información si piensas que puede ser útil para madres que lo están pasando mal al incorporarse al trabajo.