La gripe.

Pero…,¿los niños tienen gripe?

Pues claro. Estamos tan acostumbrados a que los niños menores de dos años tengan mocos que la mayoría de las veces el diagnóstico pasa desapercibido. A todas las familias con hijos pequeños os será familiar la siguiente retahíla: “Mocos otra vez, doctor. Ya hasta me da vergüenza venir. Me voy a tener que comprar una casa al lado del hospital. La semana pasada estuvimos con mocos y tos y ahora ha comenzado con fiebre y los mocos y las toses siguen”.

¿Cuáles son los síntomas?

En los niños más pequeños los síntomas son muy inespecíficos: fiebre (a veces alta) sin foco evidente, malestar, tos, diarrea, vómitos. Es por eso que, en ocasiones, es difícil diferenciarlo de un cuadro de gastroenteritis o de un cuadro catarral.

En los niños más mayores los síntomas son parecidos: fiebre alta, tos, dolor de cabeza, mucosidad, dolor de garganta, malestar general y mialgias pero es más fácil de diagnosticar porque ya expresan cómo se sienten (“me duele todo el cuerpo”).

¿Cómo se contagia?

La gripe es una enfermedad vírica con una alta tasa de contagiosidad. Se contagia por contacto con secreciones respiratorias (saliva, pequeñas gotitas que soltamos al hablar o estornudar, …) de alguien que la esté padeciendo. Debido a algunas actitudes propias de los niños (chupar juguetes que luego cogen otros niños y los vuelven a chupar, estornudar o toser sin taparse la boca,…) , se contagian (y nos contagian) con mucha frecuencia. Casi el 80% de los casos de gripe cada año son niños.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de la gripe, como el de casi todas las virasis, es sintomático.

No se trata con antibióticos puesto que es una infección vírica. No existe tratamiento curativo. En estos casos lo que hacemos es aliviar mientras nuestras propias defensas se cargan al virus.

Como en todas las virasis conviene:

  • Tratar con antitérmicos la fiebre si es incómoda. La obsesión (como ya expliqué en este vídeo) no debe ser controlar la temperatura sino mejorar el malestar que produce la fiebre.
  • Hidratación: es muy importante hacer una ingesta adecuada y abundante de líquidos. Las secreciones serán fluidas y por tanto más fáciles de expulsar. Si existe n vómitos o diarrea nos servirá para rehidratar.

¿Cuándo debemos preocuparnos? 

Uno de los hechos diferenciales de la gripe con respecto a otras virasis es que la fiebre suele ser más alta y el cuadro suele durar más tiempo que en otras ocasiones. Si la mayoría los cuadros víricos suelen estar resueltos en 3-4 días, en el caso de la gripe la duración media de los síntomas es de una semana.

Debemos estar alerta y consultar al pediatra si:

  • el niño se encuentra muy decaído.
  • después de 4-5 días con fiebre, ésta va a más.
  • la tos se hace cada vez más intensa o persitente o empieza a aparecer dificultad para respirar.
  • aparecen manchitas en la piel (en la gripe no deben salir manchitas en la piel).

¿Se pude hacer algo para prevenir?

Por un lado debemos intentar prevenir el contagio (lavarse las manos, toser con el codo,…)

Por otro lado disponemos de la vacuna de la gripe para prevenir el contagio.

 

¿Quién debe vacunarse de la gripe?

Puede vacunarse la gripe cualquier persona mayor de 6 meses que no presente ninguna contraindicación para la vacuna.

En Estados Unidos la Academia Americana de Pediatría recomienda la vacunación universal para todo los niños mayores de 6 meses, sin embargo en Europa no se recomienda la vacunación universal.

Las recomendaciones actuales del Comité asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría dicen que se recomienda la vacunación de la gripe en los siguientes niños que se encuentren dentro de los siguientes grupos de riesgo (puedes leerlas más ampliadas pinchando aquí):

  • Niños prematuros nacidos con menos de 35 semanas de edad gestacional, en los primeros años de su vida.
  • Niños con enfermedades crónicas respiratorias (asma, bronquitis de repetición, displasia broncopulmonar,…), metabólicas (por ejemplo la diabetes), renales, hepáticas, reumatológicas, neuromusculares.
  • Niños sin bazo.
  • Niños con implantes cocleares.
  • Niños inmunodeprimidos.
  • Niños con síndrome de Down.
  • Niños malnutridos o con obesidad mórbida.

Además quiero hacer dos consideraciones sobre dos grupos de riesgo que habitualmente asisten a la consultas de pediatría y leen este blog:

  • Si estás embarazada debes vacunarte de la gripe.
  • Si eres un abuelo de más de 65 años debes vacunarte de la gripe, por tu salud y por la de tus nietos.

 

Comparte esta información si crees que es útil.

Nimenrix: otra vacuna para el meningococo.

En los últimos días sois muchas las familias que me habéis preguntando sobre la vacuna Nimenrix, otra vacuna frente a meningococo.

“¿Cómo?, ¿Otra vacuna para el meningococo? Pero si aún no hemos terminado de vacunar de Bexsero, que me dijo que era para el meningococo tambien, ¿no? ¿Entonces ya no tengo que poner Bexsero?”

Aclaremos el tema.

Primer mensaje claro: Son vacunas para gérmenes parecidos pero NO iguales. Bexsero previene de infecciones por meningococo B y Nimenrix previene infecciones por meningococos A, C, W e Y.

Ya hablé hace 2 años sobre los diferentes tipos de meningitis que existen y para las cuáles había vacuna. Podéis repasar el post “Vacunas para las meningitis” haciendo click aquí.

En ese post ya os hablé sobre las meningitis por:

  • Haemophilus: vacuna incluida en calendario vacunal obligatotio desde el año 1998. Por eso a la mayoría de la gente ni le suena.
  • Neumococos: la vacuna nos ha traído de cabeza durante muchos años por haber existido varias vacunas, afortunadamente cada vez más completas. Cada vacuna que salía cubría más cepas de neumococos. Hoy día prácticamente sólo se utiliza Prevenar-13 (incluye 13 miembros de la “gran familia” de los neumococos. Repasamos última modificación: incluida en calendario financiado por la Seguridad Social para todos los niños nacidos a partir de 1 de enero de 2016.
  • Meningococos: Esta es otra “gran familia” que nos trae últimamente de cabeza a todas las familias, e incluso a los pediatras.
    • – Meningococo C: disponemos desde hace años de vacuna, y en España, entre los años 1998 y 2000 se incluyó en los calendarios “obligatorios”.
    • Meningococo B: En octubre de 2015 llegó a España la vacuna Bexsero, dando mucho que hablar por el precio (aprox. 115€) y por haber tenido un suministro muy irregular (ahora hay, ahora no, ahora sí, ahora no, …) Algunas familias aún so se han decidido a vacunar. Otras ya terminaron y muchas aún están a medias En otros países europeos se está vacunando desde 2013.

 

Hasta ahora nada nuevo. Lo nuevo viene ahora:

Además de los meningococos C y B existen otros miembros de esta “gran familia” de los que los más frecuentes son A, C W e Y.

Aunque desde hace años existía vacuna para estos serotipos eran tan pocos los casos producidos por este serotipo en nuestro medio que no se recomendaba la vacunación sistemática.

Hasta ahora la vacuna para estos serotipos estaba sólo disponible para hospitales y en centros internacionales de vacunación para cuando se viajaba a determinadas de riesgo.

Mientras el aumento del número de casos por estos serotipos a afectado a África todo el mundo ha (hemos) mirado para otro lado. “Si total, hay muchos negritos. ¡Que más da que mueran de hambre o de meningitis! Quien quiera ir de safari (o a colaborar) que se vacune y punto.”

Eso sí, ahora que han comenzado a aumentar los casos al primer mundo, rápidamente han cambiado las cosas. En el momento que comenzaron a aumentar los casos en Europa se comenzó a vacunar sistemáticamente en algunos países como Inglaterra. En Estados Unidos y Canadá también está incluida en el calendario.

Ya intuyo las preguntas que me vais a hacer:

“Pero…,¿tanto han aumentado los casos en España para preocuparnos?”

Afortunadamente, NO. Los casos declarados en España en los últimos años por estos serotipos es muy escasos.

“Entonces, ¿a qué viene este revuelo con una vacuna más?”

Pues básicamente por dos motivos:

  • La vacuna ha dejado de ser de uso exclusivamente hospitalario. Ya está disponible en la farmacia. (Por cierto, el precio ronda los 55 euros, que sé que también lo preguntaréis)
  • La alarma ha surgido porque en Reino Unido ha habido un aumento del número de casos por estos serotipos, produciendo el serotipo W hasta el 25% de los casos. Como vivimos en un mundo cada vez más globalizado hablar de Inglaterra es hablar casi del barrio de al lado (muchas familias viajan un fin de semana a Londres o mandan a sus hijos a estudiar inglés allí)

“¿Qué niños deben vacunarse?”

Me ciño a palabras textuales del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española a de Pediatría:

El Comité Asesor de Vacunas de la AEP recomienda dar información a las familias sobre esta vacuna y la administración individualizada a niños y adolescentes, en particular en las siguientes circunstancias:

  • Adolescentes a partir de los 14 años (14-18) que vayan a residir en países en los que la vacuna esté indicada, como EE. UU. o Reino Unido.
  • Mayores de 6 semanas de vida, en caso de viajar a países con elevada incidencia de enfermedad meningocócica invasiva (EMI) por los serogrupos incluidos en la vacuna.
  • Mayores de 6 semanas de vida con factores de riesgo de EMI:
    • Asplenia anatómica o funcional.
    • Déficit de factores del complemento.
    • Tratamiento con eculizumab.
    • Episodio previo de EMI por cualquier serogrupo.

Contactos de un caso índice de EMI por serogrupo A, W o Y.

Se recomienda informar a los adolescentes y a sus padres de la posibilidad de ampliar la protección frente a la EMI con esta vacuna, con vistas a posibles futuros cambios epidemiológicos en España.

“¿Pero ya está la vacuna en las farmacias?”

Sí, desde ya (septiembre 2017) está disponible. Insisto, y el precio ronda los 55 euros.

“Doctor, demasiados datos de demasiadas vacunas, concretando, ¿debo vacunar a mi hijo si vivo en España?”

Si tu hijo es un niño sano sólo debe vacunarse si va a viajar a países de alta incidencia de EMI (Reino Unido o Estados Unidos).

 

Si consideras útil esta información, compártela.

¿Se puede obligar por ley a vacunar a los niños?

Creo que hoy sí que sí puedo recibir un aluvión de críticas por este artículo pero sería muy cobarde por mi parte no mojarme por miedo a esto.

Como seguramente habréis escuchado, visto o leído en las noticias, Italia, el pasado viernes, aprobó una ley que establece la vacunación obligatoria para los niños y sanciones a los padres que no cumplan con el calendario.

Esto ha hecho que muchas familias sientan que les han arrebatado la libertad de decidir sobre la salud de sus hijos. Entiendo que el planteamiento de “obligar por ley” hace que todo el mundo se ponga a la defensiva y saque las uñas para defender “su libertad”:

“Yo con mi hijo hago lo que quiera. Lo decido yo, que para eso es mío. Si quiero lo vacuno pero no porque me lo diga el Estado sino porque yo quiero”.

Aquí tengo que decir que esto no es tan sencillo ya que la libertad de uno acaba donde comienza la de los demás y una de las obligaciones de un estado en materia de sanidad es velar por la salud y proteger a sus ciudadanos.

Debido al aumento de las corrientes antivacunas, en Italia ha habido un aumento exponencial de casos de sarampión (enfermedad prevenible con la vacuna triple). En 2015 se declararon 250 casos de sarampión, en 2016 se declararon 840 casos y en lo que va de 2017 ya van declarados 2395 casos. Esto ha obligado al gobierno italiano a tomar la medida de obligar a los padres a vacunar a sus hijos por ley.

Sé que ahora todo el mundo dirá:

“Pues si tan importantes son las vacunas, ¡que las pague el estado!”

Es cierto que a mi me gustaría, como todo el mundo, que las vacunas las pagase el Estado. Pero puestos a pedir me gustaría también que pagase la leche, los pañales, una baja maternal de dos años,… y por qué no, un viaje a Eurodisney.

El problema es que el tema de las vacunas se ha politizado mucho. El hecho de que hasta hace poco tiempo en cada Comunidad Autónoma existiese un calendario vacunal diferente ha servido como arma política para “vender” lo bueno que es cada político con sus ciudadanos que les paga las vacunas.

Quiero dejar en el aire una reflexión:

Cada año mueren más niños en accidentes de tráfico que por enfermedades prevenibles por las vacunas.

Siguiendo este razonamiento sería “más rentable” que el estado pagase un dispositivo de retención infantil cuando nace un niño. Sin embargo no sólo no te lo regalan sino que te obligan a usarlo y si no te multan.

Por tanto, y considerando además que cuando no vacunas a tu hijo éste comienza a formar parte de la cadena de transmisión de ciertas enfermedades, parece bastante lógico que el estado pueda obligar a vacunar por ley, como medida de salud pública.

Opina y comparte.

 

Lo que debes saber de la varicela…

 

 

 

 

 

 

 

La imagen que encabeza esta entrada corresponde a un niño que atendí ayer en la consulta. Creo que ilustra muy bien lo fastidiosa (por no decir otra cosa) que, a veces, es la varicela.

 

No quiero echar más leña al fuego. No quiero reactivar la polémica de por qué en su momento se retiró, sin ningún motivo científico que justificara esa decisión (como expliqué en esta entrada), la vacuna de la varicela del mercado. Eso ha hecho que muchos niños que ahora tienen 4-5 años hayan quedado en una situación de “limbo vacunal” con respecto a la varicela y ,en los últimos años “, estemos asistiendo a brotes de varicela muy numerosos, más propios de otras épocas.

 

Hoy quiero, con un espíritu más prácticoque crítico, aclarar qué debemos hacer una vez que un niño ha pillado la varicela.

 

Con respecto al contagio…

En primer lugar hay que decir que varicela puede haber todo el año pero los brotes más típicos son en invierno y, sobre todo, en primavera. Ahora, en abril, estamos en pleno brote.

Basta que una persona no inmunizada esté en contacto con alguien que la esté padeciendo o incubando y es prácticamente seguro que se contagiará (es una de las enfermedades más contagiosas que existen).

Precisamente el quid de la cuestión es que, al igual que otras enfermedades, se puede contagiar antes de dar la cara. Esto hace que sea muy complicado, por no decir imposible, cortar la transmisión del virus ya que desde varios días antes de que veamos las primeras pupitas esa persona está contagiando, y seguirá contagiando hasta que dejen de aparecer vesículas y las lesiones se conviertan en costras (aproximadamente 5-7 días después de la aparición de los primeros granitos).

Normalmente los contactos (hermanos, compañeros de la guarde o el cole, …) susceptibles (los que no están inmunizandos) irán cayendo cada 15 días.

 

Con respecto al tratamiento…

La varicela es una enfermedad vírica y como tal solemos tratar sólo los síntomas que produce.

En niños sanos suele ser suficiente con baños con jabones de avena y aliviar los síntomas que produce. Los síntomas más molestos son:

  • Picor: es el principal problema de la varicela ya que a demás de lo incómodo que es, inevitablemente (sobre todo en el caso de niños) provoca rascado y el rascado puede provocar infección de la piel. Es importante que los niños tengan las uñas bien cortas para evitar la sobreinfección por rascado. Si el picor es leve puede ser suficiente con utilizar algunas lociones que contienen sustancias que alivian el picor (calamina). Si el picor es intenso conviene utilizar un antihistamínico por vía oral.

En el caso de que haya algún signo de sobreinfección de la piel pueden ser necesario cremas antibióticas.

  • Fiebre y malestar general: para esto se utiliza el paracetamol. Hace unos años, en la época de la aspirina (por cierto, ¡qué buenas estaban las aspirinas infantiles! ¿cómo no acordarse, verdad?) se describieron bastante casos de síndrome de Reye (enfermedad en la que falla el hígado) al utilizar aspirina en la varicela. Como el ibuprofeno y la aspirina pertenecen a la misma familia de medicamentos (AINES) podéis escuchar que no se recomienda el uso de ibuprofeno como antitérmico en la varicela.

Sólo en determinados casos utilizaremos un antivírico, el aciclovir, para “matar” al virus.

El tratamiento con aciclovir ha demostrado disminuir los días de fiebre y el número de lesiones, siempre que se administre precozmente (en las primeras 24-48 horas del inicio del exantema), pero no está recomendada su administración de forma sistemática sino sólo a niños con algunas circunstancias especiales, por tener mayor riesgo de complicaciones. Utilizaremos aciclovir por vía oral en:

  • Niños mayores de 12 años y adultos.
  • Pacientes con problemas cutáneos o cardiovasculares.
  • Niños que toman tratamiento con corticoides (orales o inhalados).
  • Niños que toman derivados de los salicilatos (aspirina) de forma crónica.
  • Niños con enfermedades crónicas (fibrosis quística, diabetes,…)
  • En niños menores de 6 meses no está claro si debe usarse.

 

Existen circunstancias que pueden hacer que la varicela sea aun más grave. En estos casos el niño se ingresará para poner aciclovir intravenoso:

  • Niños con inmunodeficiencias o con tratamientos inmunosupresores (quimioterapia o corticoides a dosis altas)
  • Varicela neonatal por varicela materna 5 días antes del parto o 2 días después del parto.
  • Si la varicela se complica con encefalitis, meningitis, neumonía,…

 

Si consideras útil esta información, compártela.

 

 

Resuelve tus dudas sobre las vacunas.

Los múltiples cambios en el calendario vacunal y los problemas de suministro de vacunas generan entre los padres, e incluso entre los pediatras (¡¡nos van a volver locos!!), multitud de dudas.

Los problemas “actuales” que más dudan generan son:

  1. Vacuna de la varicela.

“¿La vacuna de la varicela la pasa la Seguridad Social?”

Realmente desde hace ya muchos años la vacuna de la varicela estaba financiada por la Seguridad Social. El problema es que antes la pasaba a los 12 años. Con esa edad la mayoría de los niños ya habían padecido la varicela. Conclusión: mientras los niños seguían padeciendo la varicela, las vacunas se morían de risa en los frigoríficos de los Centros de Salud.

La vacuna se puede administrar desde los 12 meses y la única manera de hacerlo era de forma privada.

En 2013, y sin ningún motivo científico que lo justificara, fue retirada del mercado y ya no se podía poner ni de forma privada.

Posteriormente se ha vuelto a reintroducir la vacunación por la Seguridad Social pero a una edad más temprana. Se han vacunado de manera gratuita todos los niños que cumplieron los 15 meses en 2016 y a todos los posteriores.

Actualmente se pone una dosis a los 15 meses y la dosis de recuerdo a los 3-4 años.

  1. Vacuna de neumococo (Prevenar).

“¿El Prevenar lo pasa la Seguridad Social?”

Andalucía ha sido una de las últimas Comunidades Autónomas en financiar la vacuna antineumocócica pero a día de hoy la vacuna Prevenar está incluida como “obligatoria” en todo el territorio español.

En Andalucía se tomó la decisión de incluirla en el calendario vacunal “obligatorio” (financiado por la Seguridad Social) desde el día 1 de diciembre de 2016, incluyendo a todos los niños nacidos a partir del 1 de octubre de 2016. Parece que en las próximas semanas se va a hacer extensivo a todos los niños nacidos en el año 2016. Es decir, parece que a partir de ahora todos los niños nacidos a partir del 1 de enero de 2016 recibirán la vacuna de Prevenar de forma gratuita.

 

  1. Vacuna de meningococo B (Bexsero).

“¿Es recomendable vacunar de Bexsero?”

Pues claro. A esto respondo con una pregunta: ¿es recomendable viajar con cinturón de seguridad abrochado y airbag? Pues eso. La única manera de prevenir la infección por meningococo B es la vacuna.

El riesgo de infección por meningococo B es mayor en los menores de 2 años. Por tanto, es en estos niños en los que más debemos insistir en su vacunación. De la misma manera que debemos insistir especialmente en el cinturón y el airbag en los conductores que viajan a alta velocidad.

“Pero me han dicho que no hay vacuna…”

Esta vacuna “ya nació mal”. Desde el principio ha habido déficit de suministro. Esto ha generado muchas dudas en la vacunación. Ha habido problemas con el suministro en los últimos meses pero desde principios de abril la vacuna está llegando con cierta “alegría” a las farmacias, sobre todo a las farmacias de la calle.

Aprovecho para recordar una premisa básica en vacunación: “dosis puesta, dosis que cuenta”. Es decir, si tu hijo ya recibió alguna dosis y se quedó a medias, ahora sólo debes ponerle las que le faltan, aunque haya pasado más tiempo.

 

  1. Vacuna de los 6 años (difteria + tétanos + tosferina)

“¿Cuándo le podré poner a mi hijo la vacuna de los 6 años?”

Debido al aumento de casos de tosferina y tosferina maligna en los últimos años, a finales de 2015 se tomó la decisión de posponer la vacunación de los niños de 6 años en favor de las embarazadas con idea de que los recién nacidos naciesen protegidos frente a la tosferina. Las madres se vacunan durante el embarazo, fabrican los anticuerpos protectores y se los transfieren a su bebé a través de la placenta. Al haber surgido un grupo poblacional más para vacunar (las embarazadas) ha habido una época de “déficit” de stock que parece haberse compensado ya. Los centros de salud de Andalucía están iniciando una captación activa de los niños que en 2015 y 2016 cumplieron los 6 años y se habían quedado sin vacunar. Se comenzará por los que cumplieron los 6 años en 2015, es decir, por los más mayores.

 

Si consideras útil esta información, compártela.

¡¡HA VUELTO LA VACUNA DE LOS SEIS AÑOS!!

La vacuna de los 6 años es la dosis de recuerdo de difteria, tétanos y tosferina.

A finales de 2015, debido al aumento de casos de tosferina en lactante de corta edad se tomó la decisión de postponer la vacunación de los niños de 6 años en favor de poner dicha vacuna a las embarazadas. Todo esto con idea de que la embarazada fabrique los anticuerpos frente a la tosferina y se los transfiera a su bebé a través de la placenta. De esta forma el bebé nace ya protegido frente a la tosferina. Esto es muy importante ya que esta enfermedad puede ser muy grave, incluso letal, si se padece con pocas semanas.

Durante el años 2016 y lo que va de 2017 los pediatras hemos tenido que aguantar miles de veces la pregunta:

“¿Qué esta pasando con la vacuna de los 6 años?”

Pues bien. Hay buenas noticias.

¡¡HA VUELTO LA VACUNA DE LOS SEIS AÑOS!!

Tras la última reunión de la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se ha tomado la decisión a nivel nacional del restablecimiento progresivo de la vacuna.

En los centros de salud de Andalucía se va a iniciar una captación activa de los niños que en 2015 y 2016 cumplieron los 6 años y se habían quedado sin vacunar. Se comenzará por los que cumplieron los 6 años en 2015, es decir, por los más mayores.

Hay que señalar que la vacunación de las embarazas frente a la tosferina continuará.

Si consideras útil esta información, compártela

¿Vacunas sí, vacunas no?

Sólo con escribir el título del post casi me sale una urticaria.

A estas alturas de la película creo que la duda, ofende.

En la historia reciente de la medicina dos hechos han logrado un aumento espectacular de la supervivencia. Estos son:

  • el lavado de las manos (ya hablé de esto en este post).
  • la vacunación.

Doctor, ¿y a qué viene ahora esta pregunta de si son recomendables las vacunas?

Pues eso mismo tuve que responder a la primera familia que me lo planteó esta semana. Creía que las dudas eran sobre qué vacuna le correspondía a cada edad. Pensaba que ya teníamos asumido que vacunar es uno de los mayores “gestos de amor” en salud que podemos hacer hacia nuestros hijos.

Mi sorpresa ha sido que a lo largo de la semana cada día varias familias me han continuado preguntando lo mismo.

Parecen que los antivacunas vuelven a la carga.

Esta semana han emitido un programa antivacunas y parece haber despertado algunas dudas.

Puedo coincidir e incluso, a veces, compartir las opiniones que a menudo manifestáis en el blog, el los comentarios de face cada vez que escribo algún post de vacunas:

“que si es una injusticia que se haga negocio con la salud de los niños”,

“que si es injusto que en unas comunidades autónomas las vacunas las financie la seguridad social y en otras no”,

“que si las vacunas son muy caras”,

“que qué está pasando con Bexsero que ahora hay y mañana no”,

“que por qué antes eran 4 dosis de Prevenar y ahora 3”,

“que…”,

“que…”

“que…”.

Lo que no puedo comprender es que los antivacunas quieran negar todos los beneficios de la vacunación sólo porque haya habido en alguna ocasión un extrañíííííííííísimo y raríííííííísimo caso de alguna reacción vacunal.

Parece que con el caso de difteria del niño de Olot, no aprendimos nada. Menos mal que sus padres sí que aprendieron y vacunaron a los hermanos.

El riesgo 0 no existe en nada en la vida.

Es como si pretendiésemos defender que es mejor viajar en coche a 200 km/h sin cinturón de seguridad porque una vez ,a una persona, el cinturón hizo que no saliese despedido del auto y el techo lo aplastara.

NO, familias NO.

LAS VACUNAS SÍ SON RECOMENDABLES.

Pocos medicamentos salen al mercado habiendo superado los estudio de seguridad que se le exigen a las vacunas.

Ahora parece que la escusa es hipersensibilidad a los metales pesados.

Que si el test Melisa, que si esto, que si lo otro.

No quiero aburrir en este foro con razonamientos científicos que justifican cada una de las vacunas pero creo que con un razonamiento muy simple basta.

Seguro que conoces cientos o incluso miles de niños vacunados, ¿conoces algún caso de hipersensibilidad a los metales pesados?

Ahora bien, seguro que sí conoces a algún niño que tuvo alguna desgracia por alguna enfermedad prevenible. Es fácil, con sólo echar la vista atrás a la generación de nuestros padres y abuelos y ver la cantidad de niños que en esa época morían por sarampión, varicela, difteria,…

Que no te vendan la burra: ¡¡¡VACUNAS, SÍ!!!

 

Comparte.

 

 

¡¡Otra vez sin la vacuna de la meningitis B (Bexsero)!!

“¿Cómo, que otra vez se ha acabado la vacuna?”

No exactamente.

Pero os informo de que el pasado domingo 29 de enero recibíamos un comunicado del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría donde se nos informaba de que: “debido a problemas técnicos detectados durante el proceso de producción de la vacuna que afectan a unidades que iban a distribuirse en España en los próximos meses se van a producir retrasos en la llegada de nuevas unidades, así como una disminución del número de dosis de Bexsero® que llegarán a nuestro país”.

Vamos, para entendernos, que las vacunas van a tardar en llegar y no van a llegar todas las previstas.

Sí, comprendo vuestra indignación, y LA COMPARTO.

Sé que desde el mismo momento que dé al botón “publicar” volverán a surgir un montón de comentarios negativos sobre las vacunas.

“Vaya tela, ¿¡otra vez sin vacuna!?, ¿¡pero este que pitorreo es!?…”

“Es muy injusto que el Sistema Nacional de Salud no cubra todas las vacunas …”

“Será que no es necesaria si no la pasa la Seguridad Social…”

Repito, como José María Carmona no sólo comprendo vuestra indignación sino que la comparto, pero como Cuidar Mi Bebe me corresponde informar y aclarar qué hacer ahora.

No quiero alarmar ya que, afortunadamente, la meningitis B es una enfermedad muy infrecuente. Pero insistiré, como ya aclaré en este post, que la vacuna es una vacuna segura y la vacunación es la única manera de poder prevenir la meningitis más grave y más frecuente en la infancia. Dos datos: aproximadamente el 10% de los niños que padecen una infección por este germen fallecen y aproximadamente un 30% queda con secuelas graves permanentes (ceguera, sordera, amputación de miembros,…)

Como os digo en la consulta esto no es una opinión personal, es una recomendación del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría. Es decir, los máximos expertos en vacuna la recomiendan.

Para los que dudan de la eficacia os informaré que Inglaterra, que incluyó hace un año la vacuna en su calendario sistemático, ha experimentado una reducción de más del 50% de los casos de meningitis B y esperan aún que el porcentaje de reducción sea mayor en los próximos meses-años.

Pero ante esta situación de desabastecimiento qué hacemos:

“¿Qué recomienda entonces ahora el Comité Asesor de Vacunas (CAV)?”

Ante esta anomalía de abastecimiento el CAV propone priorizar la vacunación de los niños menores de 5 años, pero sobre todo de los menores de 2 años.

“¿Qué pasa si yo había comenzado a vacunar a mi hijo y no he podido completar todas las dosis?”

Recordaré que uno de las premisas en vacunación es “dosis puesta, dosis que cuenta”, es decir, que las dosis que vuestros hijos tengan ya puestas no hay que repetirlas.

Cuando consigáis la vacuna, aunque sea más tarde, se pueden poner las dosis restantes.

“¿Dónde puedo conseguir la vacuna?”

Pues el déficit es generalizado y parece que faltarán vacunas pero os aconsejo que preguntéis en vuestra farmacia.

Lo aclaro. Hay 2 tipos de farmacias: las hospitalarias (la farmacia de los hospitales) y las de “la calle” (donde sueles ir a comprar el Dalsy). Pues hasta ahora se había priorizado a las farmacias hospitalarias, por eso era más fácil de conseguir la vacuna en un centro hospitalario privado. Desde hace varias semanas se ha priorizado sobre las farmacias de “la calle” por lo que, a día de hoy, es más fácil conseguirla en estas farmacias.

Finalmente os recomiendo que le preguntéis a vuestro pediatra y a vuestro farmacéutico.

Para otras dudas: “¿Cuántas dosis le corresponden a mi hijo?”, “¿debo darle paracetamol antes de ponerle la vacuna?”, “¿tiene muchos efectos secundarios?”, … os recomiendo leer este post que escribí hace ya unos meses.

Comparte esta información.

¡¡Ha vuelto a cambiar el calendario vacunal!!

Una vez más, y van tropecientas, vuelve a cambiar el calendario vacunal en Andalucía. Hay que decir que el objetivo es un calendario vacunal español único.

Tranquilos, que no cunda el pánico. Trataré de explicarlo de una manera rápida y sencilla y veréis que no hay ningún problema.

Resumiendo, por si no quieres leerlo todo:

– Los niños nacidos hasta el 31 de diciembre de 2016 siguen con el calendario vacunal que empezaron.

– Los niños nacidos a partir de 2017 (desde el día 1 de enero) recibirán las vacunas según el nuevo calendario.

No hay diferencias sustanciales. Básicamente lo que cambia son las edades de vacunación de algunas vacunas.

Los cambios, que atañen a los niños nacidos en 2017, son los siguientes:

La vacuna frente a hepatitis B, que antes se ponía al nacer, a los 2 y a los 6 meses, pasará a administrarse a los 2, 4 y 11 meses. (Una consideración: en el caso de que la madre sea portadora de hepatitis B, o se desconozca su estado de inmunización, se añadirá la dosis al recién nacido).

– Reducción del número de dosis de las vacunas que inmunizan frente a difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis y haemophilus influenzae tipo b. En el nuevo calendario se administrarán en dos dosis, a los 2 y 4 meses, y la dosis de refuerzo se adelanta a los 11 meses. Para los niños nacidos en 2016 se administraba en tres dosis a los 2, 4 y 6 meses, más una dosis de refuerzo a los 18 meses de edad.

Las vacunas que no cambian son:

Meningococo C: Se mantiene la administración de una dosis a los 4 meses, una dosis de recuerdo a los 12 meses y otra a los 12 años.

Neumococo (Prevenar): se el cambio que hubo a final de año, es decir, los nacidos a partir del 1 de octubre de 2016, recibirán tres dosis, a los 2, 4 y 11 meses de edad.

(Un inciso. Ya sé que muchos me preguntáis que porqué ahora son

Triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis): se mantienen las dos dosis de vacuna, a los 12 meses y a los 3 años.

Varicela: para los nacidos a partir del 1 de octubre de 2014 se mantiene la vacuna financiada, en dos dosis, una a los 15 meses y otra a los 3 años.

Virus de papiloma humano: seguirá administrándose a las niñas de 12 años.

A pesar de todos los cambios introducidos continúan quedando fuera de la financiación del sistema público algunas vacunas recomendadas por el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría: Rotavirus (Rotateq) y Meningococo B (Bexsero).

Para no volveros locos con las vacunas, en realidad, lo único que hay que considerar es la fecha de nacimiento:

– nacidos hasta 2016: siguen calendario antiguo.

– nacidos a partir de 2017: siguen nuevo calendario (es la imagen que encabeza esta entrada).

Comparte.

¡¡Por fin Prevenar estará incluida en las vacunas “obligatorias”!!

prevenar

Desde que el pasado verano se reuniera el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) sabíamos que se había tomado la determinación de que antes de que finalizara el año 2016 todas las Comunidades Autónomas debían tener incluidas en sus calendarios “obligatorios” de vacunación la vacuna antineumocócica.

Sólo quedaba por subirse al carro de esta decisión Andalucía.

Ayer, el consejero de Salud de Andalucía, Aquilino Alonso, durante la celebración de la comisión parlamentaria sobre los presupuestos de la comunidad autónoma para 2017 relativos a su Consejería informó que será a partir del 1 de diciembre cuando el SAS la incluya y pague esta vacuna. Explicó, además, que se administrará a los bebés en tres dosis, concretamente a los 2, 4 y 11 meses.
Hay que recordar que esta vacuna previene la infección por neumococo, que es un germen productor de  otitis, neumonías, sepsis (infección generalizada) y meningitis.

Podéis repasar pinchando aquí los diferentes tipos de meningitis que existen.

Sé que la pregunta que os hacéis es inmediata:

“¿y si mi hijo ya había empezado a vacunarse de manera privada (porque antes no la incluía la seguridad Social), qué pasa con el resto de las dosis, me las cubren o tengo que seguir pagándolas?”

 

Pues aquí tengo que decir que aún no tenemos respuesta “oficial”.  Si se siguen las mismas directrices que se siguieron can la varicela como ya informé en su momento en este post, sólo quedarán cubiertos los bebés que inicien la vacunación en esa fecha pero repito, eso aun no es oficial.

Hasta ahora la única información de la que disponemos es:

A partir del 1 de diciembre el SAS incluirá la vacuna antineumocócica en su calendario “obligatorio” de vacunas y se administrará en tres dosis, concretamente a los 2, 4 y 11 meses.

 

Si piensas que esta información puede ayudar a otras familias, compártela.