PONTE EN SU LUGAR.

Cuando veas a una madre triste, cansada, agobiada, desesperada, temerosa, ansiosa, deprimida, nerviosa, agotada o asustada

… porque le cuesta asumir su nuevo rol después del parto,

… porque tiene miedo de no poder amamantar a su hijo,

… porque piensa que su leche es insuficiente,

… porque lleva cogido todo el día a su bebé en brazos,

… porque su bebé duerme toda la noche en su cama,

… porque su hijo no quiere comer sólido,

… porque su bebé no gatea,

… porque su bebe no duerme toda la noche,

… porque su hijo le está montando un berrinche,

… porque a su hijo no le baja la fiebre,

En todas esas y otras situaciones,

antes dar tus “sabios” consejos,

PONTE EN SU LUGAR.

No juzgues precipitadamente ninguna situación.

Tu vivencia o experiencia de esa situación, si la tuviste,

no es necesariamente igual que la suya.

Piensa qué puede estar haciendo que viva esa situación de esa manera.

Trata de comprender siempre a una madre antes de juzgarla.

Trata siempre de ponerte en su lugar.

¿Qué significa lactancia a demanda?

Con el título sé que más de un@, de manera inconsciente, ha supuesto que me refería a la lactancia materna.

Pues no, precisamente eso es lo que quiero aclarar en este artículo.

Lo de “a demanda” no es sólo aplicable a la lactancia materna. Es aplicable a la lactancia mixta, a la lactancia artificial y, en general, a cualquier alimentación. Y no sólo para los bebés. Es aplicable el razonamiento para cualquier edad. Para niños pequeños, adolescentes, adultos y ancianos.

Esta misma mañana una madre me volvía a soltar la frase que tod@s habréis escuchado mil veces:

“Doctor, como mi bebé va a dejar de tomar el pecho y va a empezar a tomar el bibe, a partir de ahora las tomas deben ser cada tres horas, ¿verdad?”. 

¡Qué manía! Insisto, alto y claro: LA ALIMENTACIÓN (materna o artificial, con teta o con bibe, con cuchara o con palillos, en la China o en Japón, …) DEBE SER A DEMANDA.

Precisamente ayer veía un meme de un político en tono jocoso por decir obviedades tales como: “Un plato es un plato y un vaso es un vaso”. Pues creo que por esa regla de tres deberían hacer un meme de mi repitiendo en la consulta obviedades del calibre “Si el bebé tiene hambre debe comer y si no tiene hambre no debe comer”. Parece de Perogrullo, ¿verdad? Pues no sabéis el trabajo que cuesta convencer a muchas familias de ese razonamiento.

¿Alguien ha visto a alguna vaca mirando un reloj o preguntando la hora para ver si es la hora de dar de mamar al ternero? Pues eso. Así de sencillo. Si el ternero tiene hambre mamará.

Otra cosa: los primeros relojes mecánicos capaces de funcionar de día y de noche datan de mil y pico años después de Cristo. Mi pregunta es: ¿Cómo habrán sabido todas las madres que existieron previamente al invento del reloj cuándo tenían que dar de comer sus bebés?

Cuando comemos, y sobre todo dejamos comer, a demanda estamos simplemente respetando las señales internas que disponemos para regular el apetito. Esa “señal interna” se llama hambre.

“Entonces, doctor,  ¿está diciendo que puede comer cada vez que lo pida?”

Sí, eso estoy diciendo. Y también estoy diciendo que no hay que obligarlo a comer si no tiene hambre, aunque “sea la hora de comer”.

Es evidente que estamos tan condicionados por los horarios de trabajo que desgraciadamente los adultos tenemos que comer en los periodos que en nuestros trabajos se establecen para ello, pero eso no significa que haya que comer “obligatoriamente” a esa hora. ¿Acaso en los días libre o periodos vacacionales no comemos cuando nos da la gana?

“Doctor, todo eso está muy bien con respecto a los horarios pero, ¿y respecto a la cantidad?”

Pues exactamente igual. Si dejamos a un bebé alimentarse libremente tomará exactamente lo que necesita. Si en una toma (o comida) no tiene mucho apetito comerá menos. Probablemente si ha comido menos en esa toma, en la siguiente, o come más o pedirá antes. Así de sencillo.

Los niños, afortunadamente, tienen una mente más libre que la nuestra. Ellos no piensan si les va a entrar el traje de flamenca ni saben qué es la operación bikini. Simplemente comen cuando tiene hambre y la cantidad necesaria para saciar su hambre.

Precisamente por eso no es recomendable distraer con móviles o tablets a los niños mientras comen porque lo que provocamos con eso son comedores pasivos. Con esta  autorregulan la sensación de saciedad porque con el móvil o la tablets estamos engañando o distrayendo dicha sensación. De esto ya hablaré en otra entrada porque esto da para escribir un libro.

Haré una última reflexión, contando una anécdota, con respecto a las cantidad de comida que ingerimos los adultos. En general los adultos nos quejamos amargamente del problema contrario del que vemos en nuestros hijos: tenemos más peso del que queremos y nos cuesta mucho trabajo perder esos kilos de más.

“Hace unos meses me encontré en el comedor de la guardia a un compañero médico que hacía unos meses que no veía. Me llamó la atención desde el principio que lo vi bastante más delgado que la última vez. Por prudencia no quise decir nada y seguimos hablando de “la vida”. Cuando apenas había empezado a comer el segundo plato dijo “Ya no tengo más hambre, ya no voy a comer más. Me llevaré esta manzana por si más tarde me entra algo de hambre”. En ese momento me di cuenta que yo estaba comiendo sin hambre, como un autómata, simplemente por terminar la ración que me habían puesto.

Moraleja: ciertamente, si sólo comiésemos hasta que dejamos de tener hambre, es decir, A DEMANDA, no tendríamos que ser esclavos después de hacer ninguna dieta por haber comido de manera automática para terminar el plato.

 

Si te gustó esta entrada o piensas que puede ayudar a algunas familias que están muy agobiadas con la alimentación de sus hijos, COMPÁRTELA.

Muy importante para tu hijo, Y SOBRE TODO PARA TU HIJA.

Esta mañana recibía una llamada de una amiga fotógrafa que más que una llamada me pareció un grito de auxilio.

Un grito de auxilio de ella pero en nombre de todos los niños, SOBRE TODO NIÑAS, que tiene que soportar comentarios negativos y menosprecio de sus propios padres, SOBRE TODO MADRES.

 

Me contaba cómo los padres, SOBRE TODO LAS MADRES, en las sesiones de fotos en su estudio (ahora que estamos en pleno auge con el tema de las Comuniones) hacen comentarios del tipo “¡Hija, mete esa barriguita que se te ve muy gorda!”, “¡No sonrías así, que se te ve muy fea!”, ¡Por Dios, esa pose no, que la hace muy gorda!”,…

 

Estas son algunas de las perlas que los padres, Y SOBRE TODO LAS MADRES, soltamos a nuestros hijos, SOBRE TODO A NUESTRAS HIJAS. Supongo que estos comentarios son inconscientes, eso espero. Pero precisamente el hecho de que se “escapen” esos comentarios de manera inconscientes habla de una sociedad enferma, muy enferma. No nos sorprendamos después de que nuestros hijos, SOBRE TODO NUESTRAS HIJAS, tengan entre sus máximas aspiraciones “meterse” en una talla 34 de ZARA, ser de “las populares”, ser una youtuber o buscar los “me gusta” en las fotos de facebook o instagram con más ahínco que quien busca una vacuna contra el cáncer.

Por favor os pido a todos los padres, Y SODRE TODO A LAS MADRES, que enseñéis a vuestros hijos, Y SOBRE TODOS VUETRAS HIJAS, a valorarse como personas. La grandeza de una persona no está en la talla de su ropa sino en el tamaño de su corazón.

No haced a vuestros hijos,  Y SOBRE TODO A VUESTRAS HIJAS, esclavos de su cuerpo. Los niños, Y LAS NIÑAS, no nacen odiando sus cuerpos. Os lo pido ESPECIALMENTE A LAS MADRES porque sois el espejo sobre el que se miran VUESTRAS HIJAS. Enseñadles, Y SOBRE TODO ENSEÑADLAS, a valorarse por todas sus virtudes como personas y no por el tamaño de sus muslos ni de su barriga.

De manera “incosnciente” hablamos delante de nuestros hijos, Y DE NUESTRAS HIJAS, de nuestras dietas. Estamos con eso transmitiéndoles, Y SOBRE TODO TRANSMITIÉNDOLAS, la importancia de los efectos de los alimentos sobre nuestra imagen y no sobre nuestra salud.

Quiero especialmente que hoy llegue este mensaje a todos los niños, Y SOBRE TODO LAS NIÑAS, y a todos sus padres, SOBRE TODO SUS MADRES.

 

ACLARACIÓN: Perdonad los laísmos y leísmos, son simplemente para resaltar el mensaje. Quiero aclarar que haber señalado continuamente al sexo femenino en esta entrada es porque desgraciadamente está claramente más afectado por este tema. Por supuesto que todos los mismos razonamientos sirven para los niños y sus padres pero creo que debo hacer especial hincapié en las niñas porque creo que con este tipo de comentarios lo único que hacemos es tirar por la borda toda la lucha de millones de mujeres durante muchos años que se partieron la crisma para acabar con la imagen de mujer floreo y la discriminación de la mujer.

 

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